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jueves, 15 de noviembre de 2007


Yo hice de las emociones y los recuerdos un laberinto del cual ya no sé como demonios salir. ( Kein Unten, kein Oben, keine Sonne, kein Wind, alle Wege verwoben, ich stolpere blind, durch dein Labyrinth. Wir sind Helden)

Hoy el viento casi me arranca del piso, y lo hubiera hecho porque tengo ganas de irme voloando a un lugar que quede muy lejos de aquí.

***

Tercera Elegía

I
Como la cera blanda, consumida
por una llama pálida, mis días
se consumen ardiendo en tu recuerdo.
Apenas iluminas el túnel de silencio
y el espanto impreciso
hacia el que paso a paso voy entrando.

Algo vibra en mi ser que aún protesta
contra el alud de olvido
que arrastra en pos de sí a todas las cosas.
¡Ah, si pudiera entonces crecer y levantarme,
alumbrar como lámpara
alimentada de tu vivo aceite
en una hoguera poderosa y clara!

Pero ya nada alcanza a rescatarme
de la trsiteza inerte que me apaga.

Grandes espacios ciernen finas nieblas
entre tu rostro y los que aquí te borran.
Tu voz es casi un eco
y lejos resplandece tu mirada.

II
Como queriendo sorprender tu ausencia
desnuda, abro las puertas de improviso
y acecho las ventanas entornadas.

Encuentro las estancias desiertas y sombrías
donde el vacío congela sus perfiles
ciñiéndose a la línea de tu cuerpo.

Es como una profunda y simple copa
para beber la integridad del llanto.

III
Tal vez no estés aquí dominando mis ojos,
dirigiendo mi sangre, trabajando en mis células,
galvanizando un pulso de tinieblas.

Tal vez no sea mi pecho la cripta que te guarda.

Pero yo no sería si no fuera
este castillo en ruinas que ronda tu fantasma.

-Rosario Castellanos-